Biografía de Santo Domingo de Guzmán


Santo Domingo de Guzmán, de origen español, proviene de una familia de religiosos los cuales también fueron declarados Santos, por lo que desde pequeño tuvo una formación religiosa.

Cuando cumplió los 17 años, se dice que se unió a la Universidad de Palencia en donde cursó sus estudios de teología y filosofía, en 1196, formó parte del cabildo de la catedral de el Burgo de Osma, en donde tuvo acción participativa sobre las reformas eclesiásticas.

El estudio de la Palabra, lo tenía realmente impresionado y se sentía motivado por cumplir la Palabra y no sólo estudiarla, un gran ejemplo de acción de Domingo es cuando, en su país se desencadena una época de gran miseria y hambre, conmovido por esta situación y motivado por la compasión que lo caracterizaba, se dice que vendió entonces todo lo que poseía para distribuir el dinero entre los pobres mientras pensaba <<no es mi deseo estudiar sobre pieles muertas, y que el hombre muera de hambre>>.

¿Cuál es la Historia de Santo Domingo de Guzmán?

Santo Domingo de Guzmán
Santo Domingo de Guzmán

Calaruega, una provincia de Burgos, España es el sitio donde nació un 24 de junio de 1170 Santo Domingo de Guzmán. Juana de Aza se llamaba su madre, quien es venerada en la actualidad como beata, Félix de Guzmán, su padre, se reconoce como venerable en la iglesia, Antonio, uno de sus hermanos es también venerable, y por último Manés el segundo de sus hermanos, recibió la beatificación.

Su nacimiento, según cuentan, está lleno de leyendas que dan explicación a la obra realizada y que han sido inspiración de representaciones hechas por artistas. Por ejemplo, cuando su madre estaba en embarazo de él, tuvo un sueño en donde veía a un pequeño cachorro que llevaba en su boca una antorcha prendida que, al salir de su vientre, prendía fuego a toda la tierra.

Una representación sin duda del nacimiento de un predicador, quien, con su doctrina sagrada, haría que las almas dormidas en el pecado, abrieran los ojos y les contagió de una vehemente caridad.

Cuando nació, su madrina tuvo una gran visión, donde pudo ver cómo el niño en la frente tenía una estrella que brillaba intensamente, tanto, que se alcanzaba a iluminar toda la tierra.

Tenía sólo 14 años cuando vivió con en Palencia con un tío, en donde además de trabajar, estudiaba, quienes lo conocían notaban en él su gran dedicación a los libros, los cuales parecían ser su refugio.

Lleno de una gran caridad, fue capaz de vender todas sus propiedades cuando la hambruna llegó a España, y repartió entre los menesterosos el dinero que recaudó con gozo absoluto pues decía <<No es posible que Jesús esté sufriendo hambre en los pobres, mientras yo tenga en casa, cosas con las cuales se podía socorrer a los necesitados>>.

Un día realizó un viaje donde acompañaba al Obispo del sur de Francia en donde con profunda tristeza observó que había una gran cantidad de herejes por todas las regiones por las que pasaba y que estaban invadiendo muchas más almas, causando el mal.

Se dio cuenta que los misioneros que intentaban enseñar a las personas estaban usando los métodos incorrectos, pues llegaban a las regiones en sus grandes y lujosos carruajes, con secretarios y ayudantes que ocupaban los mejores hoteles, además, las vidas de éstos no eran precisamente el mejor ejemplo de santidad, por tanto, las conversiones que obtenían eran realmente ínfimas.

Debido a esto, se propuso con firmeza, predicar de una manera completamente distinta, se dio cuenta de que a las personas les impresionaba que un predicador pudiera ser tan pobre como ellos y que viviera siendo un verdadero ejemplo.

Se dedicó con profunda intención a enseñar la verdadera religión, entonces buscó compañeros que tenían una vida llena de pobrezas, con una conducta impresionante llena de santidad, y con ellos empezó a evangelizar, logrando muchos éxitos apostólicos.

Se valía de armas poderosas como la oración, la penitencia, la paciencia y dedicación para lograr convertir a los que ignoraban todo de la religión. Sucedió que, en algún momento, hubo católicos que intentaban erradicar a los herejes por medio de amenazas con armas, y les dijo…

<<Con violencia es inútil convencer a las personas. Más efecto hacen las oraciones que todas las armas, no convencerán a los oyentes, quienes los ven con las mejores ropas, pero si se presentan con humildad, seguramente ganarán más corazones>>.

Fueron 10 años los que Domingo predicó por el sur de Francia, tiempo en el que convirtió herejes y entusiasmó católicos, había formado ya un gran grupo de predicadores a quienes él mismo organizó y enseñó de la mejor manera, y fue cuando pensó en una comunidad religiosa, así, junto a su Obispo, se presentó ante al Sumo Pontífice Inocencio III.

Poco convencido de otorgar el permiso para fundar dicha comunidad, se dice que el Sumo Pontífice tuvo una visión en donde vio cómo la iglesia se estaba ladeando y corría peligro de derrumbe, pero llegaban dos hombres que ponían el hombro y la levantaban, eran Santo Domingo y San Francisco, entonces el papa sin más dudas otorgó el permiso a Domingo para formar su comunidad de religiosos.

Entonces, Domingo tuvo un sueño, donde vio como la ira de Dios enviaba castigos a la tierra, y en donde la Virgen señalaba a dos hombres que intercedieron ante Dios para calmarlo, uno de ellos era Domingo y el otro, no lo conocía, pero lo veía vestido como pordiosero.

Al siguiente día mientras oraba en el templo, vio entrar a un hombre que tenía vestido de pordiosero, se trataba de San Francisco de Asís, a quien Domingo abrazó y dijo <<Tenemos que trabajar unidos, para lograr el Reino de Dios>>.

En 1216, por fin fundó Domingo la comunidad de predicadores, teniendo a 16 compañeros que lo respetaban y obedecían en todo. Les dio una preparación de las mejores y después los envió a predicar, tuvieron gran éxito pues estaban bendecidos por Dios, y en poco tiempo la comunidad estaba integrada por setenta dominicos haciéndose fama en las universidades más grandes, sobre todo en la de Bolonia y París.

Santo Domingo de Guzmán y el Rosario

La tradición cuenta que un día presentaron ante Santo Domingo a un albigense quien se dice estaba poseído por el demonio, éste lo exorcizó delante de una gran cantidad de personas, los demonios fueron obligados a responder las preguntas que Santo Domingo les hacía y confesaron…

También Puedes Leer:
  • <<somos quince mil los que poseían el cuerpo del hombre, pues fueron los quince misterios del rosario atacado>>
  • <<Terror y espanto causaba a todo el infierno el rosario de Santo Domingo y que los demonios lo odiaban profundamente, por causa de las almas que les arrebataba con la devoción del rosario>>

Entonces, arrojó Santo Domingo su rosario al cuello del hombre poseído, y preguntó a quién temían más de todos los santos del cielo y a quien los mortales debían amar más.

Los demonios entonces, con alaridos fuertes y espantosos respondieron e hicieron que los presentes temblaron de miedo, los demonios no tenían intenciones de responder, y entonces empezaron a llorar de manera que fueron capaces de despertar la compasión humana y también los presentes lloraban, y dijeron estas palabras

<<Domingo, Domingo, apiádate de nosotros, prometemos que no sufrirás ningún daño, tú que eres compasivo, apiádate de nosotros, ve cuánto sufrimos, ¿por qué quieres aumentar nuestras penas?, se feliz con lo que ya sufrimos, ten misericordia, ten misericordia>>

Más estas palabras no hicieron ningún efecto en el Santo, quien les respondió que seguiría atormentándolos mientras ellos no respondieran a sus preguntas. Entonces, los demonios le dijeron que responderían en secreto, pero no ante todos.

Santo Domingo les ordenó que hablaran en voz alta, más los demonios no hicieron caso alguno. En ese momento Santo Domingo se pone de rodillas y reza una plegaria a la Virgen María, al terminar de rezar la oración a la Virgen, del poseído salieron llamaradas de nariz, boca y orejas, todos los presentes temblaban de miedo, pero nadie sufrió daño alguno, y así los demonios gritaron

<<Te suplicamos Domingo que por la pasión de Jesús y por los méritos de su Santa Madre y de todos los santos, nos dejes salir de este cuerpo sin mencionar palabra, cuando tu quieras, los ángeles te lo dirán, ten piedad de nosotros y no nos atormentes más>>.

Pero Santo Domingo, no daba marcha atrás y les respondió con otra plegaria a la Virgen, la virgen respondió con su presencia rodeada de ángeles y golpeaba con una vara de oro al poseído, diciendo… <<Responde a Domingo, mi fiel seguidor>>, tenemos que decir que nadie más que Domingo veía a la Virgen rodeada de ángeles.

Cuando la Virgen ordenó, los demonios respondieron gritando <<enemiga nuestra, ruina y confusión nuestra, ¿Por qué vienes del cielo para atormentarnos de manera tan cruel?, ¿es preciso que, por ti, abogada de pecadores, a quienes alejas del infierno, siendo el camino seguro al cielo, nos veamos obligados muy a pesar nuestro a confesar aquí frente a todos los que nos causa ruina y confusión?, pobre de nosotros, maldición de nuestros príncipes de las tinieblas, oigan pues cristianos, la madre de Jesús es omnipotente, y es capaz de impedir que sus siervos caigan en el mismo infierno.

Como un sol, Ella disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones, nuestras intrigas son descubiertas por ella y todas nuestras tentaciones son reducidas a la inutilidad, por ella, nos vemos obligados a confesar que nadie que persevere en su servicio es condenado con nosotros, basta un solo suspiro de Ella presentado a la Santísima Trinidad, el cual tiene más valor que todas las oraciones, deseos y votos de todos los santos.

A ella tememos más que a los bienaventurados juntos y no podemos hacer nada contra sus fieles servidores, deben también tener presente que los cristianos que la invocan al morir y que según las leyes ordinarias deberían condenarse, son salvados gracias a su intercesión.

Si ésta Marieta (como la llaman los demonios en su furia), no se hubiera opuesto a todos nuestros esfuerzos, desde hace mucho tiempo ya hubiéramos destruido a la iglesia y nadie que persevere al rezo del rosario se condenará, porque Ella para sus fieles devotos, obtiene la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón>>

También Puedes Leer:

Terminando de decir esto los demonios, Santo Domingo, pide a los presentes que recen el rosario de manera lenta, pero con gran devoción y para sorpresa de todos los presentes, con cada ave maría que rezaban salían del cuerpo del poseído una gran cantidad de demonios y así fue liberado por completo.

Nadie lo vio más que Santo Domingo, pero al terminar el rosario, la Virgen bendijo a todos los presentes, los cuales experimentaron una cierta alegría, por ese milagro tan intenso es que se logró también la conversión de muchos herejes.

Fiesta de Santo Domingo de Guzmán

En 1234, el Papa Gregorio IX, lo canonizó y dijo que estaba seguro de que la santidad de ese hombre, tanto como lo estoy de la santidad de Pedro y Pablo. A Santo Domingo de Guzmán en la iglesia católica se le celebra el día 8 de agosto de cada año.

Oración a Santo Domingo de Guzmán

<<Glorioso patriarca Santo Domingo, gloria de España, fundador de la sagrada comunidad de los predicadores y amparo de la fe. Lleno de prodigios fue tu nacimiento, de amable niñez, admirable tu vida, tu doctrina más que de la Tierra del Cielo, y con tus heroicas virtudes como ejemplo y con los milagros que el Señor hizo por ti, gran número de herejes convertiste a la fe católica, costumbres extraviadas de los fieles reformaste, fundaste una orden de hombres apostólicos, sostuviste a la iglesia que tambaleaba, llevaste por el mundo entero la doctrina del evangelio, que resistió a enemigos de la fe y se convirtió en luz y sol del mundo.

Te ruego y suplico, padre santo, que me otorgues la gracia de aquel Señor que de grandes gracias y virtudes te adorno, para que imite en la pureza de mi cuerpo y alma, con aquella ardiente caridad con las que llorabas amablemente por los pecados ajenos y que recibiste castigo por ellos, quisiste ser derrotado por recatar al hijo de la viuda, y que querías ser mártir por el Señor, por la humildad y menosprecio del mundo, en penitencia, y mortificación de mis pasiones, en oración y devoción a la Santísima Virgen, a quien en tan sublime grado tienes, para que siguiendo con tu favor tus pisadas, participe e tus merecimientos y de la corona que posees en el cielo.

Amén>>

También Puedes Leer:

Artículos Relacionados