Biografía de San José de Cupertino


Biografía de San José de Cupertino
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Estudiantes, pilotos, aviadores, astronautas e incluso viajeros de avión, le piden con gran devoción a San José de Cupertino, santo de la iglesia católica, era un fraile italiano que en 1753 fue beatificado por Benedicto XIV.

Se comenta que, en la vida de este santo, se puede ver que Dios derramó bendiciones sobre su persona otorgándole muchos dones con los cuales se vio adornada su tan piadosa alma.

Cuando niño pasaba desapercibido entre la gente, pues era notablemente pobre y sin mucho que admirar, además, casi siempre traía la boca abierta cuando andaba por las calles, de tal manera que le pusieron el sobrenombre de <<el boquiabierta>>.

Vida de San José de Cupertino

San José de Cupertino
San José de Cupertino

En una muy pequeña aldea de Italia que lleva por nombre Cupertino, nació en 1603 un 17 de junio, Guiseppe Desa, nombre de pila que le dieron sus padres a quien ahora es conocido como San José de Cupertino dentro de la iglesia católica.

Nació en un ambiente de extrema pobreza, sus padres ni siquiera tenían una casa cuando José nace, de oficio carpintero, su padre perdió la casa debido a que no logró reunir el dinero para pagar la hipoteca de la misma.

Sucedió que un día el padre de José muere dejando a José y a su madre en la miseria absoluta, razón por la que seguramente la madre no tenía contemplaciones al tratar despotamente a su hijo.

José creció poco a poco y se le notaba con una personalidad distraída y físicamente su estado era débil, frágil, era tan distraído que incluso no recordaba que tenía que comer. Debido a una úlcera gangrenosa, José no tuvo una infancia feliz, la historia cuenta que un ermitaño de su localidad lo frotó un día con una especie de aceite y que se curó.

Cuando crece y cumple 17 años, realizó una solicitud para ingresar a la comunidad de los franciscanos obteniendo por respuesta una negativa, entonces solicitó hablar con los capuchinos a lo que accedieron y lo aceptaron como hermano lego, al paso de 8 meses por ser demasiado distraído lo expulsaron.

Tenía un familiar de buena posición económica y quiso refugiarse con ellos, pero tuvo exactamente el mismo resultado pues lo hecho a la calle después de declarar que el chico no era bueno para nada.

Sin más a donde ir, regresó desconsolado a su hogar y a la miseria de éste, y a soportar el desprecio de la madre, entonces la madre que tenía un familiar franciscano, rogó a éste para que le dieran la oportunidad de entrar a la comunidad como maderero y así fue, empezó a trabajar en el establo y resultó que se desempeñaba con gran habilidad en todo lo que le encomendaban.

Los frailes se fueron dando cuenta de la bondad que existía en su corazón, así como la humildad y el amor que mostraba por la oración, y realizaron una votación para ver si podía ser aceptado como un miembro más de la comunidad ya no como trabajador sino como religioso y todos estuvieron de acuerdo en que así fuera, esto sucedió en 1625.

Los franciscanos le dieron lo necesario para que empezara a prepararse y así pudiera ser sacerdote, sin embargo, José no podía hablar con fluidez cuando presentaba exámenes, de todas las frases que hay en el evangelio, José solamente podía decir sin error alguno aquella que dice… <<Bendito es el fruto de tu vientre Jesús>>.

En uno de los exámenes finales, José estaba realmente asustado, entonces uno de los jefes examinadores dijo que abriría en evangelio y que habría de explicar la primera frase que saliera de él, y por coincidencia o quizá por designio divino, la frase que salió primero fue justamente la que él conocía muy bien.

Cuando llega el día del examen definitivo para ser ordenado, pasaron 10 frailes antes de José y el Obispo que los examinaba notó que había mucho potencial en ellos pues respondieron de manera extraordinaria a todo lo que él preguntaba, entonces sucedió que ya no quiso seguir examinando al resto pues dijo que no tenía caso al ver que todos estaban tan bien preparados.

Para José, esta decisión fue realmente buena, pues él seguía en el turno y quien sabe como hubiera respondido a las preguntas del Obispo, pero ya no tenía que preocuparse, de ahí que sea conocido como el Santo Patrón de los estudiantes, pues se dice que si le piden con devoción los ayuda a pasar sus exámenes.

El 18 de marzo de 1628, fue ordenado sacerdote y desde luego su dedicación a la conversión de almas descarriadas no tenía descanso, entendía que no poseía habilidades especiales para predicar o para enseñar, así que la forma en la que podía suplir esas deficiencias era mediante la penitencia y las oraciones que hacía por los pecadores.

José no comía carne jamás y tampoco probó el alcohol, por días ofrecía un ayuno de sólo pan y agua, y ponía un gran esfuerzo en los trabajos manuales que hacía dentro del convento, pues el decía que para eso si tenía habilidades.

Dones de San José de Cupertino

Entre los dones que este santo poseía se encuentran:

  1. Levitación
  2. Exorcizar demonios
  3. Leer corazones
  4. Bilocación
  5. Multiplicación
  6. Sanación
  7. Profecía
  8. Tocar corazones a la conversión

Nadie ha sido más riguroso al aceptar milagros que el Papa Benedicto XIV, así que, tuvo a bien estudiar la vida de José cautelosamente, y no tuvo más remedio que aceptar que todos los hechos que se observaron no tenían explicación humana, solo pensar que de forma especial Dios había intervenido en ellas.

El día de San José de Cupertino para la iglesia católica es el 18 de septiembre de cada año.

San José de Cupertino Frases

Sus frases más conocidas tenían siempre que ver con lo que pasaba en su vida, con lo que transcurría en ese momento en que tenía deseos especiales, por ejemplo, cuando hablaba a los peregrinos y trataba de convertirlos les decía…

  • <<Si quieren algo, tengan confianza en Dios, acudan a la Virgen, Madre mía, y no desconfíen, pues Ella será quien los ayude en todos los apuros>>
  • Tan personales como cuando estaba muy triste por la vida que llevaba y frente al altar de Santa María de la Groettella dijo…
  • <<Todos me echan, me insultan, se burlan de mí, mi propia familia, mi madre, ¿Qué va a ser de mí?, ¿qué haré?, Señor pongo en tus manos mi destino, Virgencita María, ayúdame y sálvame>>.

Otras frases…

  • <<Reza, no te canses nunca de rezar, Dios no es sordo y el cielo no es de bronce. Todo el que pide ha de recibir>>
  • <<Como un cuchillo es la obediencia, con el cual se mata la voluntad del hombre para ofrecerla a Dios, y hace que el hombre se vaya conformando con el cielo>>
  • <<Siervos de Dios, dar ejemplo, prediquen con las acciones más que con la palabra, las acciones penetran en el corazón, las palabras se resbalan y se esfuman>>

Novena a San José de Cupertino

Pasos para realizar la novena a San José de Cupertino

  1. Señal de la cruz (cada día de la novena)
  2. Acto de contrición (cada día de la novena)
  3. Oración inicial (cada día de la novena)
  4. Máxima de la novena con el día que corresponda
  5. Oración final (cada día de la novena)

Día uno de la Novena a San José de Cupertino

(Ejemplo de cómo debe rezarse la novena todos los días)

La señal de la cruz

Acto de contrición

Señor y Redentor Jesús mío, de todos los pecados que he cometido me arrepiento, me pesa de corazón porque a través de ellos he ofendido a Dios que es tan bueno. Propongo con firmeza no volver al pecado, confío en tu infinita misericordia, y que perdonarás mis culpas para llevarme a la vida eterna. Amén.

Oración inicial

Glorioso San José de Cupertino, de los estudiantes patrono, no desprecies las súplicas que te hacemos, suplicando tu auxilio en los exámenes de estudio. Alcánzame del Señor que, como real fuente de luz y sabiduría, elimina las dos clases de tinieblas que hay en mi entendimiento, la ignorancia y el pecado, dirige mi lengua y difunde mis labios tu bendición.

Dame agudeza para entender, para retener la capacidad, para aprender el método y la facultad, para interpretar, sutileza y al momento del examen, abundancia y gracia para hablar, al empezar, acierto, al acabar, perfección, si así es conveniente para la gracia de Dios y beneficio de mi alma. Amén.

Máxima del Primer Día

Máxima… <<El que tiene fe es Señor del mundo>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, espejo y fe, ruega por mí>>.

Meditación…

También Puedes Leer:

Se reza un Padre Nuestro, un Ave María y Gloria.

Oración Final

San José de Cupertino, amable protector mío, con frecuencia el estudio me resulta difícil, aburrido y duro. Hazlo fácil y agradable. Tú que fuiste particularmente favorecido por Dios para lograr superar todas las dificultades del estudio y las preocupaciones de los exámenes, solicita al Espíritu Santo para que ilumine mi mente y fortalezca mi memoria en los momentos de decisión en todo tipo de prueba, protégeme del olvido y de la ansiedad que me inquietan y a menudo me afecta. Amén.

Día dos de la Novena a San José de Cupertino

Máxima del segundo día

Máxima… <<Quién esperanza tiene en todo lugar, no hace poco>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, espejo de esperanza, ruega por mí>>

Día tres de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<Se debe hacer todo para volver propicia la misericordia divina hacia el prójimo>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, fuente de caridad, ruega por mí>>

Día cuatro de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<No confíen nunca en ustedes mismos, en cualquier tentación, más al levantar la mirada hacia el crucifijo, sujétense eternamente en el Salvador, y después no teman, Dios no dejará de ser fiel a ustedes si permanecen con Él.

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, modelo de humildad, ruega por mí>>

Día cinco de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<Contra el demonio, la obediencia es el más eficaz exorcismo>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, modelo de prudencia, ruega por mí>>

Día seis de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<Quien paciencia tiene en todo lugar, no hace poco>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, modelo de paciencia, ruega por mí>>

Día séptimo de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<En el paraíso no se hacen los santos, sino en la tierra, en donde es necesario sufrir en este mundo para gozar después del paraíso>>

Jaculatoria: <<San José de Cupertino, ejemplo de penitencia, ruega por mí>>

Día octavo de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<De pecadores refugio, Madre de Dios, acuérdate de mí>>

Jaculatoria: San José de Cupertino, tesoro de gracia, ruega por mí>>

Día noveno de la Novena a San José de Cupertino

Máxima… <<Para amar y servir a Dios has sido creado, cuenta te ha de ser pedida si has amado a tu creador>>

Jaculatoria: San José de Cupertino, hoguera de amor de Dios, ruega por mí.

Oración a San José de Cupertino

<<Querido San José de Cupertino, purifica mi corazón y transfórmalo haciéndolo semejante al tuyo, inspira en mí tu fervor, sabiduría y fe. Muéstrame tu bondad dándome ayuda, y me esforzaré por imitar tus virtudes. Gloria…

Amable protector, estudiar me resulta frecuentemente duro y aburrido. Pero tú me lo puedes hacer fácil y agradable. Solamente esperas mi llamada. Te prometo poner mayor esfuerzo en mis estudios y tener una vida digna en santidad. Gloria…

Dios, que ordenaste atraer todo hacia tu único hijo, elevado sobre la tierra en la cruz, concédenos que, por los méritos de San José tu seráfico confesor, y restableciéndonos a todos los deseos desmedidos terrenales, merezcamos llegar a Él, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén>>

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