¿Qué es la Divina Providencia según la Biblia?

Es bastante común que se escuche en temas de la iglesia hablar de la divina providencia, pero, ¿realmente sabemos lo que significa?, no hay duda de que haya quien con exactitud pueda hablar del tema.

Sin embargo, también hay personas que no tienen una idea muy clara sobre su significado, y para ellas es que justamente estamos haciendo este artículo.

La divina providencia es su doctrina afirma que Dios tiene el control absoluto de todo, entiéndase por todo, el mundo de cosas y personas, así como animales que habitamos la tierra.

¿Qué es la Divina Providencia?

divina providencia
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Se define como la manera, el medio, la formal a través de la cual, nuestro Dios, puede gobernar todo el universo, es decir, desde el mundo físico, el nacimiento de cada ser humano y de su destino, sus éxitos y sus fracasos, asuntos de las naciones, así como también de la protección de su pueblo.

Y de acuerdo a esta definición podemos notar que es la oposición directa a lo que se ha mencionado en ocasiones sobre que el universo es gobernado por un destino o que es producto de la casualidad.

El objetivo de la divina providencia es hacer la voluntad de Dios en todo momento, es asegurarse de que todos los propósitos se cumplan. Así que, Dios es quien gobierna todos los asuntos del hombre y así mismo, obra conforme al orden natural de todas las cosas.

No hay poder inherente en las leyes naturales y de la misma forma no obran de manera independiente, sino que son los principios y las reglas de Dios mismo, que ha puesto en marcha para determinar cómo se darán las cosas.

Lo mismo es cuando se toman decisiones, la verdad es que no hay libertad de elegir o de actuar por fuera de la voluntad infinita de Dios, ni siquiera de las decisiones llenas de pecado. Siempre y en cada momento Dios tiene el control absoluto de todas nuestras decisiones y de todas nuestras acciones.

Pero, es importante saber que lo hace de una manera que no quebranta la responsabilidad de cada ser humano como personas moralmente en libertad, y tampoco anula la realidad de nuestras decisiones.

Existe un resumen breve teológico relacionado con el credo cristiano que se llama CONFESIÓN DE FE WESTMINSTER, en donde se captan todos los elementos de la doctrina cristiana.

La confesión explica que Dios desde la perpetuidad, por su voluntad propia que es sabia, dispuso libre y sin alteraciones todo lo que sucede, pero que lo hizo de manera tal que, Dios no es autor del pecado y tampoco entra en contradicción con el libre albedrío de los seres humanos, tampoco elimina la libertad ni la posibilidad de causas secundarias, sino que las decreta.

Mediante las leyes naturales y elecciones del hombre es que Dios cumple su voluntad de manera indirecta, en otras palabras, por decreto divino todas las cosas suceden sin cambio alguno e inevitablemente, más la misma providencia les ha dado un orden de tal forma que van a suceder conforme a la naturaleza de causas secundarias, ya sea de forma necesaria, libre o accidentalmente.

Incluso, habrá ocasiones en las que Dios obre de forma directa para hacer cumplir su voluntad, es a lo que comúnmente el hombre llama milagro, pues es considerado algo sobrenatural.

Los milagros no son otra cosa que la voluntad de Dios obrando, por un breve período de tiempo, que desde luego está fuera del orden natural de todas las cosas, pero que es necesario para hacer su propósito y voluntad.

Veamos dos ejemplos sobre cómo obra Dios para hacer su voluntad que están descritos en el libro de Hechos de la Biblia.

Hechos 9, en donde vemos cómo se convirtió para siempre Saulo Tarso, quien mediante una luz radiante y una voz hablándole sólo a él, cambió para siempre su vida. Usar a Pablo fue completamente la voluntad de Dios, y Él usó una manera directa para convertirlo.

Otro ejemplo lo podemos leer en Hechos 16:6-10, En donde Dios cumple su voluntad de forma indirecta. Cuando el segundo viaje de Pablo, El deseo de Dios es que Pablo y sus acompañantes viajaran directamente a Troas, sin embargo, al salir Pablo de Antioquia, se dirigió al este de Asia, en la Biblia se dice que el Espíritu Santo no quería eso y les prohibió ir a Asia para predicar. Después quisieron ir a Bitinia, pero nuevamente el Espíritu Santo les negó la oportunidad y entonces se dirigieron a Troas.

Seguramente, hubo situaciones que con aparente lógica no les permitían llegar a los sitios que habían querido visitar, pero después se darían cuenta que sin duda Dios los dirigió justo a donde Él quería que fueran, así actúa la divina providencia.

Virgen de la Divina Providencia

En Italia en el siglo XIII, se originó el culto a Nuestra Señora de la Divina Providencia, sin duda una popular devoción que después fue pasada a España, y fue ahí que se edificó un santuario en su honor en la ciudad de Terragona.

La devoción llegó a Puerto Rico cuando Monseñor Gil Esteve Tomás que era de España, recibió el nombramiento de Obispo, en una ocasión el sacerdote puso en manos de la Divina Providencia su Diócesis, ya que la catedral prácticamente estaba en ruinas y en banca rota, de forma rápida su petición dio frutos pues en un lapso menor a 5 años la catedral había sido restaurada y fue entonces que se decretó, el culto a la Virgen de la Divina Providencia.

Una Virgen María con el niño Jesús durmiendo de forma placentera en sus brazos es la imagen original que era venerada por los fieles de María y otras organizaciones religiosas de Italia. Se trataba de una pintura al óleo.

En cuanto al nombre de la Divina Providencia se le atribuye a San Felipe Benicio, uno de los siervos superiores de María, ya que un día que su comunidad no tenía para comer, invocó la ayuda de la Virgen, y entonces sucedió que encontró dos cestos llenos de comida a las puertas del convento.

En 1920, al celebrar los 67 años de la catedral se mandó a hacer una imagen tallada en madera, y es hasta el día de hoy la que representa a Nuestra Señora de la Divina Providencia.

Oración Divina Providencia Día Primero

<<Virgen María Pura, Madre de la Divina Providencia, da protección a mi alma con la abundancia de tu gracia; ordena mi vida y guíala por el camino de la decencia al cumplimiento de la voluntad de Dios.

Dame el perdón a mis faltas, se mi guarida, mi abrigo, mi protección, mi guía en el peregrinar de este mundo. Da consuelo a mis aflicciones, condúceme en los peligros y en las adversidades tempestivas, dame tu segura protección.

Dame, Oh María, la regeneración de mi corazón para convertirlo en morada sana de Jesús divino, aleja de mí todo pecado porque soy débil, todo descuido, toda pereza.

Oh, dulce Madre de la Divina Providencia, mírame con esa mirada maternal y si por ser frágil o por malicia provocó las amenazas del juez eterno, y por mi causa se ha amargado el corazón sacratísimo de mi adorado Jesús, protégeme con tu manto y seré salvo.

Misericordiosa tu eres Madre, tú, Virgen del perdón, tú, de la tierra esperanza, haz que pueda tenerte como madre para la gloria del cielo.

Amén.>>

Las 12 Velas de la Divina Providencia

Los días uno de enero de cada año, se tiene como tradición ir a la iglesia y bendecir las 12 velas de la Divina Providencia. Se trata de una tradición de la iglesia católica, velas que posteriormente se irán encendiendo una a una cada día uno de cada mes del año.

También se realiza una oración al mismo tiempo que se enciende la vela, es una forma de expresar la fe y decir que tiene plena confianza en Dios y la Divina Providencia.

Las velas que se bendicen significan la luz que el mismo Jesús ofrece para iluminar la oscuridad del pecado y la muerte, son también un signo de fe, y de acción de gracias a Dios.

Entre la comunidad católica se acostumbra, hacer una reunión familiar para juntos hacer oración en día uno de cada mes y así poder encender una vela, dando también las gracias por todo lo que se ha recibido y hacer además peticiones por el bienestar de toda la familia y bien si hay alguna persona que lo necesite más.

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